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Desarrollo: la aplicabilidad de la estructura del conocimiento en la sociedad

El desarrollo, en la  educación, llegado al punto en el que cada vez se necesita más y más una reconfiguración con el fin de encontrar nuevos caminos para no perecer como aquellas estrellas de nuestra galaxia; este tipo de recalibración se ha visto en la medida en la que el mundo a comenzado a configurar nuevas realidades y los sistemas obsoletos quieren seguir encapsulando realidades que se han visto permeadas por una conectividad y que no permiten seguir aislando el mundo y las personas en una era posmoderna en donde los sistemas fósiles tienen que ser reinventados en bits.

Las barreras han caído a distancias de un clic; plataformas intangibles que han comenzado a explotar de ese mundo una mercancía con un conocimiento para todos: el conocimiento se volvió universal y la información es libre dentro de los buscadores. El reto es saber qué hacer con todo ese conocimiento; qué usar y cómo aplicar. Los enfoques piramidales se han vuelto horizontales porque la educación se ha tenido que enfocar en ser un guía.

La teorización en la educación se ha transformado en un conocimiento aplicable que le permite a las personas crear un grupo de habilidades, además de construir, desde el saber, una serie de destrezas, capacidades, motivaciones y voluntades, es decir, un conocimiento motivado desde la persona y proyectado por su deseo personal; un individuo formado por un experiencia del aprendizaje en donde lo que aprende está guiado y está relacionado con su visión de mundo.

Las personas deben ser un conjunto o un grupo de competencias esenciales que les permitirán ser ciudadanos dentro de una sociedad cambiante. Deben contar, además, con bases para poder interactuar y ser parte de nuevas formas de economía con el fin de ser sociales y globales. Las anteriores destrezas las encierra Wagner de las siguiente manera:

 

Las características anteriores harían que los estudiantes desarrollen nuevos sistemas económicos y productivos y así desarrollar alternativas en la transformación del conocimiento al entenderla como una herramienta para poder  generar nuevas oportunidad y campos a los que irá migrando la sociedad. En últimas, se trata de ppoder reconstruir un sistema que parece se está quedando atascado en una serie de habilidades  ya obsoletas para un mundo que evoluciona a ritmos desenfrenados; ya ho hay una economía o una conciencia de consumo como forma para ser rentable: los nativos digitales han comenzado a migrar a mercados más conscientes, más responsables; un mercado más ético con una responsabilidad social por el planeta.

Las herramientas que se deben crear en estas nuevas aulas deben ir encaminadas a la innovación como forma de desarrollo y como forma de sobrevivir a la evolución. Darle la oportunidad de poder fijar unas necesidades reales  y no mercantiles desde un punto crítico en donde las realidades convergen para poder proporcionar un desarrollo nuevo y mejor cada vez. Se debe volver más humanas en busca de un interés por las personas, por lo que les puede afectar y por lo que se les puede ofrecer. Se deben crear jóvenes innovadores, pero con una mirada hacia el futuro en donde la sociedad sea parte del cuadro en su totalidad.

Todas estas barreras que encuadran lo tradicional como sistema educativo están limitando la cultura y visión de mundo cuando se desacoplan al desarrollo de la educación y cuando lo tradicional quiere mantener a raya la tecnología por un miedo y aversión a las nuevas configuraciones del mundo; no se reconfigura un mundo sino que se le tapa la visión, se le atrapa. Estas nuevas construcciones de seres deben surgir en los individual para recaer en lo social.  La innovación debe ser el logro de la educación, los aportes sociales. Una sociedad hiperconectada debe dejar de ser egoísta pues la construcción se hace desde la colaboración hasta lo social. Una proyección del futuro es aprender y reaprender de una sociedad que dejó de ser estática y pasa a ser creativa y activa. Una en donde los individuos que forman parte de ella deben motivarse para poder desarrollar una sociedad un incentivo del ser.

Esta continua exploración se debe comenzar a estimular como un proceso natural,que estructure un proceso del despertar creativo en entornos libres. Estas formas se vuelve entusiastes pues rompen las barreras meritorias para encontrar un propósito: se transforman en un proyecto en donde el es parte fundamental porque desde él nace la investigación y la experiencia que les permita desarrollarse como un intelectual o encontrar una utilidad dentro de un grupo de intereses que marcan la diferencia en el mundo.

El lugar de los docentes ahora es como potencializadores de estas nuevas generaciones en donde ambos tienen que crecer como una dúo; ambos se tienen que ver como un conjunto que son la construcción de una sociedad futura: son los medidores de los nuevas competencias que se tiene que desarrollar, los nuevos riesgos que deben tomar que se tiene que aprender y desaprender. Una construcción en comunidad direccionada a la colaboración en donde la búsqueda, el desarrollo, la innovación y la creatividad deben encontrar un propósito.

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