Share, , Google Plus, Pinterest,

Print

Posted in:

Estrés hídrico

ecologia cursos virtual
Árbol
Estrés hídrico
Roberto Cardona
Esta modernidad, en la que vivimos, lanza permanentes desafíos a la vida. Uno de los síndromes más mentados hoy entre los terrícolas es el estrés, una patología impensable hace algunos años. Este novedoso malestar tiene múltiples orígenes y entre ellos se encuentra la ausencia y escasez del vital y preciado líquido. La falta de agua dulce, potable, produce angustia y genera un trauma denominado estrés hídrico ocasionado por una demanda de agua mayor a la cantidad disponible.
Fenómenos como la contaminación, la sequía y la aridez hacen que la naturaleza participe de dicho estrés, la vida toda siente la angustia que produce la indeseada sed, tal situación se presenta cuando las plantas no pueden extraer de la tierra el agua necesaria para su proceso de transpiración y fotosíntesis, lo que conlleva a la asfixia de los ecosistemas acuáticos.
En regiones tropicales, como la nuestra, donde la naturaleza se comporta muy generosa con el recurso hídrico, no es fácil percibir qué pasaría si tuviéramos que vivir sin agua, o limitando al máximo su uso. Para nosotros resulta muy cómodo, y rutinario, bañarnos varias veces al día, lavar los carros con abundante agua, lavar nuestra ropa todos los días, limpiar pisos y fachadas con chorros de agua, y aún construir parques acuáticos para divertirnos zambullidos en agua. Pero en otras regiones, y aún en Colombia, la vida es diferente, para mencionar sólo un hecho llamativo, no es posible bañarse diariamente.
Según la ONU un tercio de la población mundial vive en situación de estrés hídrico y como medida reflexiva, ante este fenómeno, estableció que el 22 de marzo se celebre el día del agua. El agua como mercancía, que se compra y vende sólo con fines comerciales, degrada el principio vital sin el cual no es posible la vida, un recuso limitado que va en vía de extinción, donde se pasó “de ser un bien común a un ser un bien económico; el agua se ha convertido en un producto de mercado, que se vende y se compra”. (Morin, 2011, 94) No sólo preocupa la poquedad  también llama la atención, en la gestión de tal recurso, la contaminación y precaria calidad.
Para continuar la lectura se puede buscar en Google, o en bases de datos, donde se encuentran detallados informes sobre los estudios de este moderno tema. También sugiero acercarse al francés Edgar Morín, uno de los intelectuales vivos más importantes de nuestro tiempo quien en La Vía para el futuro de la humanidad, (2011) reciente libro publicado por este representante del pensamiento complejo, presenta un serio diagnóstico sobre la actual situación humana a través de un análisis muy completo sobre asuntos que necesitan pensarse desde y para un contexto actual planetario. En el capítulo 8, de la primera parte, se puede ampliar la información sobre el llamativo tema del estrés hídrico.
Pensemos cómo sería nuestra vida, en este trópico, con temperaturas asfixiantes, sin poder hacer uso del agua potable para el baño, y el consumo cotidiano. Somos agua y el agua es vida. El estrés hídrico preocupa y alarma a la humanidad porque, entre otras, limita la producción vegetal, clave para la vida en general. Apoyemos la propuesta de Morin, quien declara que el agua debe llevarse a la condición de derecho humano, reconocida como un derecho universal, “restituirla como bien común de la humanidad”. (Morin, 2011, 95)
¿Somos conscientes de las limitaciones que tiene la naturaleza para seguir produciendo agua? Empecemos por leer y conocer sobre el tema. ¿Tú que sabes?
Referencia: Morin, Edgar. (2011) La Vía para el futuro de la humanidad. Paidós, Barcelona.

Sobre el Autor 

Magister en Pedagogía, Especialista en docencia Universitaria, Licenciado en Filosofía, Diplomado en Ambientes virtuales de aprendizaje.

Written by Roberto Cardona

Magister en Pedagogía, Especialista en docencia Universitaria, Licenciado en Filosofía, Diplomado en Ambientes virtuales de aprendizaje.

1 posts

One Ping

  1. Pingback:

Deja un comentario